viernes, 24 de octubre de 2008

¿yoga o tantra?

Osho: Hace unos días vino un sannyasin, un sincero discípulo, confundido
porque había hablado del yoga y del tantra...
refiriéndome al yoga como "la enseñanza inferior" y al tantra como "la
enseñanza superior". Él había estado practicando Hatha Yoga durante dos años
y se sentía muy bien. Ahora no sabía qué hacer. ¡No te dejes confundir tan
fácilmente! Si te sientes bien con el yoga sigue tu inclinación natural. No
permitas que yo te confunda.
Puede que no te resulte claro: sigue únicamente tu tendencia natural.
Relájate y sé natural. Si es bueno para ti, es correcto. El ego interfiere y
rehúsa seguir una enseñanza inferior. Ese razonamiento no te ayudará. Si es
bueno para ti, síguelo. Aunque sea inferior, no hay nada de malo en ello.
Llegará un tiempo en que a través de lo inferior alcances lo superior.
La escalera tiene dos extremos: uno es el más bajo, el inferior, y el otro
el más alto. De igual forma, el tantra y el yoga no son opuestos; son
complementarios. El yoga es lo primario, lo básico, por donde se debe
empezar. Pero luego no te has de apegar a él. Llega un momento en que has de
trascender el yoga y ascender al tantra. Y, finalmente, tendrás que
abandonar toda la escalera: yoga y tantra; los dos. En tu soledad, en
profundo reposo, te olvidas de todo.
Miradme: no soy ni un yogui ni un tántrico. No hago nada: ni práctica, ni no
práctica. Ni me adhiero a los métodos, ni a los no métodos. Simplemente
estoy aquí, descansando sin hacer nada. La escalera ya no existe para mí. El
camino ha desaparecido. No hay movimiento; es un descanso absoluto. Cuando
vuelves a casa no queda nada por hacer. Simplemente te olvidas de todo y
reposas. Dios es el reposo supremo.
Recuerda esto porque a veces te hablaré del tantra. Eso ayudará a muchos.
Otras veces hablaré del yoga porque hay muchos a quienes puede ayudar.
Piensa tan sólo en cuál es tu propia inclinación, en qué es lo que sientes.
Yo estoy aquí para ayudarte a ser tú mismo, no para distraerte. Pero tengo
que decir muchas cosas para poder ayudar a muchos. ¿Qué has de hacer
entonces? Continúa escuchándome. Todo aquello que te nutra, digiérelo.
Máscalo bien; digiérelo. Déjalo que se transforme en tu sange, en tus huesos
en tu médula. Pero sigue siempre tus inclinaciones.
Y cuando hablo acerca del tantra me absorbo tanto en él porque así es como
soy. No puedo ser parcial; soy total en todo lo que hago. Cuando hablo del
tantra estoy totalmente con él. Sólo el tantra importa; no hay nada más
importante. Y esto puede confundirte. No estoy hablando comparativamente; no
hay otra cosa que me importe. Si digo que el tantra es el florecimiento
supremo, el más elevado, lo es porque lo considero desde mi totalidad; es
así. Cuando hablo del yoga, me pasa lo mismo porque soy total. Lo que ocurre
no tiene nada que ver con el tantra ni con el yoga. Es mi totalidad la que
me hace integrarme con cualquier cosa. Del yoga de Patanjali también digo
que es lo máximo.
Así que no te dejes distraer. Recuerda siempre que es mi totalidad y mi
calidad lo que cuenta. Si ere capaz de recordarlo te podré ayudar. A pesar
de mis paradojas no te sientas confundido.

No hay comentarios: