lunes, 6 de octubre de 2008

Hazte religioso a través de la gratitud



El pez está en el océano, ha nacido en el océano, vive en el océano, pero no sabe nada del océano... a no ser que le saques fuera. Entonces, de repente, el pez reconoce algo muy importante. Solo cuando has perdido algo puedes recordarlo de nuevo. Sólo en el contraste sucede el recuerdo. Deja entonces el pez de vuelta en el océano. Es el mismo pez, es el mismo océano, la misma situación, pero todo es diferente. Ahora el pez sabe que el océano es su vida, su ser.
Antes, el pez estaba en el océano, pero sin saberlo, ahora está en el océano, pero sabiéndolo. Esta es la gran diferencia, la diferencia que hace que todo sea totalmente diferente.

Hemos vivido en Dios, todos venimos de la fuente original de la existencia, pero hemos tenido que ser sacados fuera del mundo para comenzar a buscar a Dios de nuevo, buscando el océano... sedientos, hambrientos, deseando, queriendo, buscando, sin parar y el día que lo encontramos de nuevo hay una gran celebración. Esto no es nada nuevo.

El día que Buda se iluminó se rió y se dijo a sí mismo "Esto es muy extraño, lo que he ganado no lo he conseguido, solo es un reconocimiento. Siempre estuvo ahí, pero no era consciente de ello, no podía verlo".

Hazte religioso por felicidad, por la experiencia de la belleza que te rodea, por el inmenso regalo de la vida que Dios te ha dado. Hazte religioso a través de la gratitud.

Este es un templo de felicidad, de danza, de música, de creatividad, de amor y de vida.
Eres bienvenido--- Unete a la caravana.

No te enseño caracter, te enseño conciencia.

OSHO

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