viernes, 10 de octubre de 2008

Sobre la soledad


La soledad es tu naturaleza. Naciste solo y morirás solo. Y vives solo sin entenderlo, sin darte por completo cuenta de eso. Confundes estar solo con sentirte solo, es sólo un malentendido. Tú eres suficiente en ti mismo. El periodo de transición entre la dependencia y la soledad es un poco doloroso por los viejos hábitos pero no dura mucho. Y la forma de hacerlo soportable es disfrutar de tu soledad más y más. Puedes hacer de tu capacidad de estar solo más y más fuerte. Así que el proceso puede ser positivo. Alimenta tu soledad con todo lo que tienes, vierte en ella tu amor…

De hecho, solo una persona que vive en una hermosa soledad es capaz de relacionarse, porque no es su necesidad. No es un mendigo, no te pide nada –ni siquiera tu compañía. Es una dador. Desde su abundancia de alegría, de dicha paz y silencio comparte. Y entonces, el amor tiene una aroma completamente diferente, entonces es un compartir. Y si ambos conocen la belleza de la soledad, entonces el amor alcanza nuevas alturas, que hasta antes eran imposibles. Entonces, toca el cielo y las estrellas.

La soledad no significa que no puedes relacionarte. Significa que te relacionas en una forma completamente diferente, una forma que no crea sufrimiento y miseria, que no crea conflicto, que no es un esfuerzo directo o indirecto de dominar al otro, de esclavizarlo. Porque no está basado en el miedo, es vida pura.

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